- "Un libro adjudica a Quevedo poemas hallados en la Biblioteca de Évora" · ABC -
- 06 de Abril de 2010
- Poesía inédita, de
- Francisco de Quevedo
En opinión de Hernández, el autor de «El Buscón» fue
utilizado como «cabeza de turco» al que colgaron poemas de crítica
política. El escrutinio que realizó la investigadora permitió asimismo
descartar aquellos poemas atribuidos por testimonios a otros autores
del momento como Góngora. Cuando un estudio minucioso eliminó los
poemas fáciles y que claramente no son de Quevedo, quedaron versos que
denotan «un dominio del lenguaje inigualable».
. . .
La filóloga María Hernández ha rescatado en una edición
parte de la poesía moral, erótica, satírica y política de Francisco de
Quevedo, hasta ahora inédita, después de un «riguroso análisis» de los
textos atribuidos al poeta del Siglo de Oro en el llamado manuscrito de
Évora. Publicada por Libros del Silencio, «Poesía inédita» cuenta
además con un prólogo del catedrático de Literatura Española del Siglo
de Oro en la Universidad Autónoma de Madrid Pablo Jauralde Pou y autor
de la biografía más exhaustiva y rigurosa de Quevedo (1999). Hernández
ha señalado que «es fácil que salgan inéditos de autores del siglo
XVII, y en este periodo Portugal es una mina, porque perteneció a la
Corona española entre 1580 y 1640».
La especialista se centró en las composiciones
atribuidas al genio español en el códice CXIV/1-3 de la Biblioteca
Pública de Évora, que, recuerda Hernández, «ya analizó Eugenio Asensio
a propósito del teatro breve de Quevedo en su «Itinerario del entremés»
(1965)». Tras un primer viaje a Portugal para concluir su tesis
doctoral, María Hernández volvió a la Biblioteca de Évora «con la
intención de hacer ejercicios de transcripción paleográfica por
placer», pero cuando volvió a su casa se dio cuenta de que lo que había
transcrito en más de 200 páginas no estaba en la edición de las Obras
Completas de Quevedo. De este modo, Hernández entró de lleno en el tema
de las atribuciones, un debate sin fin en la obra de Quevedo, «a quien
se atribuyeron mucha poesía política, erótica y pasquines, sobre todo,
durante el periodo en el que estuvo en prisión».
En opinión de Hernández, el autor de «El Buscón» fue
utilizado como «cabeza de turco» al que colgaron poemas de crítica
política. El escrutinio que realizó la investigadora permitió asimismo
descartar aquellos poemas atribuidos por testimonios a otros autores
del momento como Góngora. Cuando un estudio minucioso eliminó los
poemas fáciles y que claramente no son de Quevedo, quedaron versos que
denotan «un dominio del lenguaje inigualable».
Entre esos versos Hernández destaca el soneto «A la
Pobreza», que en su primera estrofa dice: «Hambrienta, rota, inquieta,
disgustada, / pálida, débil, triste y congojosa, / cortés, humilde,
inútil, ingeniosa, / baja, ruin, civil, ocasionada». La sátira
quevediana se destila en sonetos como el que reproducimos en esta
página para solaz de los lectores. Para sostener las atribuciones,
«siempre discutibles», reconoce, Hernández ha tratado de encontrar
entre los versos que presenta en «Poesía inédita» «concordancias en el
vocabulario, imágenes y sintaxis con el resto de la obra poética
quevediana».
Hernández piensa que en la literatura del Siglo de Oro
«hay mucho por hacer» y, de hecho, ella misma ya descubrió hace dos
años dos cartas autógrafas de Quevedo. A su juicio, «queda trabajo como
vaciar los cancioneros o catalogar todo lo que hay en los fondos de las
bibliotecas, y eso resulta difícil por la falta de personal y por que
hay pocos investigadores que vayan a los lodos de la literatura, es
decir a las fuentes, un trabajo muy ingrato».